En la época de ocupación romana de Galicia, Cangas y el área del Morrazo pertenecía al convento Bracarense (con capital en Braga) y la población indígena que habitaba estas tierras entre el río Lérez y la ría de Vigo estaba incluida en la tribu de los Helleni. En lo alto del Monte Facho los arqueólogos descubrieron el santuario más antiguo de Galicia. Más de cien altares romanos de los siglos III y IV que, en la cima del monte, honraban a una enigmática deidad galaica llamada Bero Breo. Es el primer lugar sagrado de este tipo que se encuentra en la Península, con el que solo existen paralelismos en otros puntos de la costa atlántica europea. El santuario de Bero Breo se disponía en un área en pendiente que circunda la cumbre del monte.
Según un comentario de Pablo M.M., Bero Breo fue el padre del mitológico rey celta Breogán, padre del pueblo gallego y cantado en el himno autonómico.